El aceite de orégano actúa como un potente antibiótico y antifúngico
natural gracias a compuestos como el carvacrol y el timol. Su principal
beneficio para la microbiota es su capacidad para combatir de forma
selectiva microorganismos patógenos y sobrecrecimientos fúngicos
(como la Candida), sin alterar drásticamente las colonias de bacterias
beneficiosas. Al reducir la carga de patógenos y la inflamación
intestinal, ayuda a restaurar el equilibrio en casos de disbiosis,
promoviendo un entorno digestivo más saludable y fortaleciendo el
sistema inmunológico desde el intestino.
Beneficios:
- Ayuda a eliminar los hongos
como la candidiasis
- Alivia los síntomas
causados por candidiasis.
- Reduce los dolores
menstruales